viernes, 27 de mayo de 2011

UNIDAD NACIONAL, DE VERDAD, ANTE LAS MEDIDAS COERCITIVAS UNILATERALES DE ESTADOS UNIDOS CONTRA VENEZUELA

En el día de ayer, nuestro país tuvo conocimiento que el Gobierno de Estados Unidos presidido por Barack Obama, -quien con sus brutales acciones bélicas se despacha el significado que para el mundo tiene el mensaje contenido en el Premio Nobel de la Paz que le fue concedido al inicio de su mandato-, hizo efectiva la amenaza que suele hacer el establishment estadounidense a los países que deciden tomarse en serio el ejercicio efectivo de su soberanía plena.
Ciertamente, no es la primera ocasión en la cual Estados Unidos atenta contra la soberanía de Venezuela en estos doce años. En esta oportunidad abierta y descaradamente arremete nuevamente contra PDVSA, nuestra industria petrolera nacional, dictando sanciones unilaterales coercitivas, por si mismas ilegales, con lo cual busca entorpecer la política petrolera venezolana, estratégica para los objetivos de desarrollo del país y el rumbo que en términos de la política exterior, y desde la perspectiva bolivariana, independiente y emancipadora dicta nuestra Constitución Nacional. Estados Unidos blande el hacha pretextando que con la venta de gasolina a Irán se ayuda a ese país a avanzar en el desarrollo de una eventual capacidad nuclear bélica. Como ya sabemos utiliza, sin el menor pudor, los mismos argumentos que esgrimió para iniciar su operación de destrucción de Irak. Nada más violatorio del derecho internacional.
Una vez más observamos la desmedida ambición capitalista que pretende imponerse al mundo, a sangre y fuego, para paliar a costa de los recursos naturales y financieros de los países en desarrollo, la crisis de un modelo económico, comercial y financiero que cada vez muestra su desgaste y afecta sus economías. Esto nos advierte, que vendrán nuevas y mayores arremetidas porque para quienes creen en el fin de la historia, el modelo de acumulación debe ser preservado no importa quién caiga, no importa quién pague. Adicionalmente, la crisis energética que afecta hoy a Japón, provocada por los furiosos estertores de la tierra, en forma de sismo y sutnami, expone sin cortapisas las “bondades” de la energía nuclear y coloca una presión singular a las potencias nucleares para el control efectivo de las reservas petroleras existentes y por ende sobre los países productores de petróleo.
Son las razones por la que hoy observamos, indignados, la grosera intervención, -de diversas formas y maneras- que en ésta ocasión se comete contra los pueblos del Medio Oriente que, como en Libia, inician, en el marco de divergencias importantes, el camino para una nueva y mayor participación política. Cabe preguntarse: ¿Qué posibilidades tendrán los pueblos arrasados por la furia de la OTAN, de reconciliarse y reencontrar su camino, cuando han sido colocados hermanos contra hermanos? Quién se importa por las heridas sociales y políticas y las fracturas y divisiones que a conveniencia las grandes potencias y los intereses trasnacionales dejan regadas por los pueblos por donde arrasan?
En nombre de Patria Para Todos, quienes a continuación suscribimos este documento ratificamos que nuestras criticas y diferencias con el Gobierno Nacional jamás colocará al PPT al lado de quienes pretendan violentar nuestras soberanía, usurpar nuestros recursos e incidir en nuestra política interna e internacional.
Patria Para Todos, rechaza y condena la aviesa intención del Gobierno estadounidense de intentar someter a nuestra patria.
Es por esa razón que requerimos al Gobierno Nacional y a las autoridades de la Asamblea Nacional que, ante las sanciones estadounidenses, se haga un llamado honesto y responsable a la unidad nacional, sin restricciones, sin amagos de tiempo y formulas convencionales. Que NO se impida que cada uno de los miembros de nuestro parlamento, representantes de los partidos políticos, exprese clara y directamente su posición al respecto. Que cada parlamentario asuma su responsabilidad con el país y ante la historia. No puede repetirse en la Asamblea Nacional la experiencia de ayer. El pueblo no lo perdonaría. Miremos, con verdadera atención, sin cálculo, a través del espejo roto que nos revela la angustia del pueblo libio y de tantos otros pueblos que no pudieron burlar, a tiempo, a sus pretendidos sepultureros.

ILENIA MEDINA
RAFAEL UZCATEGUI
Miembros del Secretariado de PPT
25 DE Mayo de 2011

miércoles, 4 de mayo de 2011

A ROY DAZA, el nuevo mejor amigo de Chávez


Esta muy breve nota, con la cual no pretendo salir en defensa del PCV, es para afirmar, después de leer la “infeliz declaración” de Roy Daza, que con camaradas “así” se entiende, pero no se justifica, que Chávez no se moleste en consultar, por lo menos, al partido “único”. Y además, prefiera confiar en ese “nuevo mejor amigo” que dice tener.
Estimado Roy, la Constitución Nacional establece –taxativamente- cuáles son las competencias del Presidente de la República, las cuales no podemos, ni queremos restringir. Pero definitivamente no tiene la facultad, y menos el derecho, de sacrificar los procedimientos legales establecidos en nuestra normativa para salir de “la papa caliente” sueca que es Joaquín Pérez Becerra. Es justamente esa la primera obligación que tiene el Presidente de la República según el artículo 236 de la Constitución Nacional. Respetar las leyes, no desacatarlas por razones “políticas”. Consecuentemente, Chávez lo único que podía responder a Santos, legalmente hablando, es “mire compadre, con gusto le colaboro. Solicitare a las autoridades competentes lo detengan de inmediato y apliquen los procedimientos legales que establece nuestra Constitución y las leyes”. Como es posible que nadie le diga a Chávez que el derecho internacional reconoce y exige respeto a la normativa interna de cada país, en cualquier circunstancia. Eso es lo que se llama ejercicio de jurisdicción o ejercicio de soberanía.
Chávez estaba obligado a detenerlo, pero no a entregarlo. Bastaba cumplir con las leyes nacionales y acuerdos internacionales. Bastaba con informar a la Embajada de Suecia, en atención a los derechos humanos de Joaquín Pérez Becerra y “desactivaba”, al mismo tiempo, el “plan” contra Venezuela.
En diversas oportunidades he expresado el grave “error” que comete el Estado cuando utiliza incluso “indiscriminadamente” la deportación, rehuyendo a la extradición, porque además que es obligatorio garantizar los derechos humanos, cualquier nación por razones de inteligencia y seguridad de Estado debe conocer y verificar las causas de los delitos que son imputadas a los responsables supuestos. Incluso Montesinos, incluso Chávez Abarca.
Que este parlamentario justifique que Chávez tomo la decisión por razones “políticas” valida entonces torpemente los atropellos cometidos por Carmona el “breve”, y sus adalides, en su reinado de terror que 48 horas. Guardando las distancias y sin pretender ofender..pero ofenden las declaraciones irresponsables..de este.. lucido.. parlamentario.
Al Sr. Daza es necesario “recordarle” que el corazón de la doctrina universal de los derechos humanos establece que la causa de los derechos humanos está por encima de la razón de Estado. Por qué entregar una persona a quien lo quiere exterminar. Esta prohibido. No lo entiendo. Nadie lo entiende.
Y a Usted, lo que le sale Sr. Roy Daza, como diputado de nuestra Asamblea Nacional es defender el estricto cumplimiento de la Constitución y las leyes.
El chantaje político que usted le hace al PCV, por reclamar lo que un número importante de organizaciones políticas y sociales, y personas, han y hemos reclamado, es una decisión de ese partido responderle, o no, pero déjeme decirle que eso lo retrata de cuerpo entero, a colores y con el lóbulo de la oreja derecha bien expuesta, como le exige la embajada gringa a quien les solicita visa de entrada.

*Ilenia Medina
Ileniamedinappt.blogspot.com
Cta twitter: PPTileniamedina

domingo, 1 de mayo de 2011

Una propuesta a los artistas e intelectuales venezolanos de la Red en Defensa de la Humanidad


En estos días, que son difundidos como de júbilo, se salta de sorpresa en sorpresa. Ahora resulta que quienes ponen en peligro o podrían poner en peligro el proceso revolucionario es la “ultraizquierda”, nacional e internacional, que se ha permitido levantar su voz para cuestionar el desafuero cometido contra Javier Pérez Becerra.
Ustedes dirigen un Comunicado, como intelectuales y artistas, a sus homólogos internacionales, emulando la humorada de los jóvenes cuando dicen “calladitos se ven más bonitos”. Es una pena, como se dice. Pero, como quien escribe estas líneas no es parte de tan exclusiva Red, me permito insistir en lo que considero cualquier pensante, que se respete debe hacer. Insistir, hasta que se tome, al menos, alguna previsión para evitar se repita la barrabasada cometida.
Como les decía, se esperaba una honrosa explicación del Gobierno Nacional sobre el caso de la “papa caliente”, calificado de ésta manera por las altas autoridades.
Necesario es resaltar, entonces, varios aspectos medulares del asunto:
1. Quienes nos hemos atrevido a cuestionar el “desempeño” del Gobierno en este asunto, hemos advertido, que se trataba, es evidente, de una estratagema contra Venezuela y contra Chávez en particular. Todos sabemos de qué se trata, pero la triste actuación es inexcusable.
2. Nadie ha planteado que a Joaquín Pérez Becerra el Gobierno tendría que haberlo protegido en forma incondicional y, menos se habría recomendado “romper” con el nuevo mejor amigo que tiene Venezuela. Se espera normalmente, y más con relaciones diplomáticas tan borrascosas, que en su gerencia debe privar la inteligencia, la serenidad, el conocimiento, capacidad de análisis rápido, y no el pavor que neutraliza e impide pensar, y actuar, con claridad.
3. Se planteó y se esperaba que el Gobierno, como cualquier Gobierno que se respete, sin complejos de estado forajido, porque No lo somos, cumpliera con las normas nacionales e internacionales en relación al debido proceso. Por cierto, un “pasao” de inteligente afirmó que al Gobierno venezolano ante una orden de Interpol no le quedaba otra alternativa que acatar lo establecido en el derecho penal internacional. Eso no es cierto. Pero, basta con resaltar que Pérez Becerra fue tratado peor que un saco de papas. Nadie lo interrogó, nadie quiso saber quién era. Nadie quiso comprobar si sus documentos correspondían con la “papa caliente sueca” que decía ser. Bastaba con verificar con la Embajada de Suecia en Venezuela si el pasaporte que tenía “la papa caliente” era legal. Cuanto se transportan o se importan papas, aunque vengan de la “hermanísima” República se verifican los certificados que exigen las normas agrícolas. Pérez Becerra no tuvo siquiera el trato que le otorgan a sus tubérculos parientes.
4. Cuando entran en conflicto de interés legislaciones distintas, en este caso, la sueca y la colombiana, el tercer país, (Venezuela) se limita a administrar jurídicamente el conflicto y esperar que ambos Gobiernos presenten sus alegatos. Y en función de los mismos, el Poder Judicial dictamina el qué hacer.
5. Dependiendo de los resultados de ese escarceo jurídico, se deporta a uno, o se extradita al otro.
En mi cuenta Twitter, recomendé al Sr Presidente nombrar una comisión multidiciplinaria, de su más absoluta confianza, que estudie desde todos los ángulos esta espinosa situación y le ofrezca un análisis pormenorizado, con recomendaciones, jurídicas y políticas, para su absoluto consumo. Sería imperdonable que el nuevo mejor amigo de Venezuela, y sus aliados hemisféricos y de ultramar, continúe haciendo de las suyas. A los artistas e intelectuales venezolanos, háganle una propuesta al Presidente para evitar que esta grave situación se repita. Yo hice la mía.
El discurso panfletario, emocional, sin contenido, sin garra, sin conocimiento, sin firmeza que exhiben algunos dirigentes de la V República no ayuda a que Venezuela salga bien parada ante la embestida que definitivamente existe. No es el silencio ante los errores lo que salvará al pueblo y su esperanza. Es la ética, la critica y la autocritica, el conocimiento y la firmeza. Prepárense para la próxima jugada que de seguro también la habrá.

*Ilenia Medina

sábado, 30 de abril de 2011

CÓMO ES LA COSA, NICOLAS, LA ENTREGA ES POLITICA DE ESTADO?

Hoy, en el mediodía, mientras escuchábamos atónitos a Nicolás Maduro quien intento responder a las numerosas condenas que desde los sectores revolucionarios y progresistas se han levantado, nacional e internacionalmente, por la irresponsable “entrega” de Joaquín Pérez Becerra al Gobierno colombiano, recordamos el preclaro pensamiento de Alfredo Maneiro. Nos preguntamos cómo podría valorar Alfredo ésta medida desde la eficacia política y la calidad revolucionaria como parámetros de acción.
No creemos que valga la pena entrarle por ahí a la respuesta de Nicolás Maduro. El, ciertamente, no lo entendería. Es preferible dejar por fuera la ética, o la conciencia revolucionaria, ésta puede ser, apenas, un detalle que no cabe, en este caso, como se podría “inferir” de la respuesta de nuestro ya experimentado Canciller.
Nicolás dio una respuesta defensiva que no convenció a nadie, pero tuvo el “detalle” de autorizar a “los grupitos de la izquierda radical” -que han manifestado su opinión desde la crítica responsable- que podían continuar quemando muñecos. Algo es algo, dice uno. Es decir, sigan quemando muñecos, camaradas, que no habrá otra explicación. Eso es lo qu´hay.
Ahora bien, desde la perspectiva del respeto a la normativa interna y el derecho internacional, la respuesta debe llamar la atención a tirios y troyanos. Si el Canciller de la República Bolivariana de Venezuela justifica, públicamente, la medida adoptada y desde los otros poderes nadie riposta, quiere decir que, de verdad, la “entrega” de cualquier individuo se asume como política de Estado. Si analizamos también los comentarios de Soto Rojas, Presidente de la Asamblea Nacional, quien ufanamente decía que la medida adoptada con Joaquín Pérez Becerra es un tema de Estado, porque somos un país soberano. Es, sencillamente, una política de Estado, sin más vueltas. Confesamos, a pesar de esto, que guardamos la esperanza que algún doliente gubernamental, ojala sea el propio Chávez, remiende el capote antes de que Venezuela presente, en octubre de este año, ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas el Examen Periódico Universal. Esto lo citamos porque como sabemos el PCV, responsablemente, envió una denuncia al Comité contra la Tortura de la ONU sobre el caso de Pérez Becerra.
Tenemos la impresión, y con mucho respeto lo decimos, que el Ciudadano Canciller y el Sr. Presidente de la Asamblea Nacional no tienen claro el peso que sus palabras tienen, y tendrán, en el ámbito internacional, a la hora que se evalúe la política de Venezuela en materia de derechos humanos.
Tenemos que ser muy didácticos, a esta altura del partido, porque el tema lo amerita. Una política de Estado, en cualquier ámbito significa, básicamente, que la institucionalidad, la costumbre, el cuerpo normativo, procesal, la estructura del Estado en su sentido lato se orienta a actuar en una misma dirección.
Ahora bien, desde esa perspectiva, la “entrega” de un individuo sin exigir respeto a sus derechos humanos, sin cumplir las normas del debido proceso y las garantías procesales, a cualquier gobierno que lo requiera, es una política de Estado? No, no lo es. Incluso en el caso hipotético de que fuese un terrorista de capa mayor, como Posada Carriles. Cualquier individuo, tiene sus derechos humanos protegidos. Imagínense un revolucionario. Repetimos, es una grave falla institucional utilizar indiscriminadamente la deportación, en lugar de la extradición, cuando un delincuente es requerido. Imagínense la “entrega” que no tiene asideros legales de ningún tipo y deja en absoluta “indefensión” al sujeto detenido. La deportación, y más aún la extradición, exigen garantías y pruebas mínimas de protección del individuo requerido.
La política de “entrega” violenta la institucionalidad nacional. Venezuela es un Estado Social de derecho y de Justicia. El gobierno hace muy mal justificando ese “error craso” con el argumento de que es para mejorar –o por el chantaje del descarrile- las relaciones diplomáticas con la “hermana” República. No se trata de amparar a nadie en particular, es que la Constitución y las leyes obliga a los poderes del Estado a actuar conforme a derecho. No es un problema ideológico, es de carácter legal e institucional. Si el Canciller a estas alturas no lo sabe, estamos muy mal, incluyendo a la Fiscalía, la Defensoría, etc. ¡Todos¡
Hemos leído, con respeto, algunas opiniones apelando al entendimiento revolucionario. No, camaradas. El Gobierno fallo institucional y normativamente. Y mejor no hablemos de principios y de calidad revolucionaria para no enredar más la cosa. Dejemos para otra oportunidad esos temas, incluyendo la eficacia política.
Santos, nuestro “nuevo mejor amigo” nos “coopera” ayudando a montar otro expediente contra Venezuela: ya no solo es por “colaboración” con el terrorismo y el narcotráfico. Ahora es en el tema de derechos humanos. Aparentemente, ya hemos entregado unos cuantos a Colombia en las mismas condiciones que a Pérez Becerra. Estados Unidos proclama que para “respetar” los derechos humanos a Posada Carriles no lo extradita a Venezuela, o a Cuba, porque según “correría” peligro su vida. Prácticamente fueron las mismas palabras utilizadas por el Ministro de Relaciones Interiores de Colombia refiriéndose a la extradición de Walid Makled a nuestro país.
Algunos con despecho han dicho, pero por qué Colombia siempre se sale con la suya. Creemos que la oligarquía colombiana sabe administrar, o dosificar muy bien su arrogancia. Estamos seguros que a Venezuela le montaron un peine, con el caso Pérez Becerra. Pero, según parece, algunos responsables gubernamentales ayudaron a que eso ocurriera. También hay mucho miedo suelto. Chávez que investigue y explique. Es lo mejor..
En esta nuestra patria, la alta dirigencia de la revolución no le interesa lo que exprese la conciencia revolucionaria desde la calle. Perdón, no es tan así, Nicolás permitió generosamente continuar “quemando muñecos, en la calle”.


*Ilenia Medina
*Rafael Uzcategui

jueves, 28 de abril de 2011

Opinión libre: Caso Joaquín Pérez Becerra

En el ámbito revolucionario, nacional e internacional, hay un debate importante sobre la “entrega” de Joaquín Pérez Becerra al Gobierno colombiano, por las altas autoridades venezolanas, sin que mediaran dudas de ningún tipo.

En Aporrea, el día de ayer, la indignación y el desconsuelo del PCV y de los colectivos sociales era reseñada ampliamente. Por cierto PPT envió a todos los medios, incluso a APORREA, una declaración donde fijaba una contundente posición sobre el tema el Secretario General Nacional de Organización, Rafael Uzcategui, reconocido revolucionario, y la misma fue omitida en todas las editoriales, incluso en Aporrea. La posición critica, sin contemplaciones, del PPT, no la publica ni la derecha ni la “izquierda”.

Hoy, 27 de abril, continúa la polémica en los espacios revolucionarios. Hay mucha preocupación. E incluso, ya aparecen las opiniones de quienes exculpan a Chávez por la decisión tomada considerando que fue una jugada de Santos, o que es parte de una estratagema internacional que involucra a los organismos de seguridad europeos.

Ambos grupos tienen razón. Pero, la pregunta es: Por qué Chávez se expone tanto?. Por qué confía en Santos y no en las instituciones venezolanas con competencia en el tema o, incluso, en los miembros del PSUV. El sentido particular, y la percepción, de la responsabilidad que tiene Chávez del ejercicio del cargo, lo lleva ignorar las dimensiones institucionales que, efectivamente, existen en la toma de decisiones. Chávez no confía. Santos lo llama y éste se compromete sin medir las consecuencias o al menos no todas.

Esa desconfianza generalizada de Chávez, que se trasmuta en una absoluta confianza en si mismo, constituye su gran debilidad. Tiene una visión plana de las situaciones. No tiene el sano reflejo de la duda, que lo lleve a decir, déjame estudiar la situación. Veamos que dicen las instituciones responsables. Veamos si las leyes lo permiten. Esa visión, incluso desde el ámbito de lo político, era una preocupación constante ampliamente expresada por el PPT. El PCV aún persiste en el llamado, que siempre hizo el PPT, de avanzar en una dirección colectiva del proceso. Por cierto, eso constituyo el error “imperdonable” del PPT dentro del proceso. A estas alturas ya debería haber conciencia que existe una complejidad grande cuando las decisiones que se adoptan están relacionadas con el mundo exterior.
Santos llama a Chávez habiendo evaluado conscientemente toda la situación, lo que se dice un plan perfecto.

1. En víspera del inicio de la reunión de Cancilleres de América Latina y el Caribe en Caracas- le pide que detenga a un “guerrillero” de la FARC. Chávez no puede saber, efectivamente, de quién se trata. Santos aprovecha el factor sorpresa porque “conoce” la debilidad de Chávez, cual es pensar que puede adoptar todas las decisiones, sin riesgos, de ningún tipo. Los cuerpos policiales venezolanos “incomunican” a Joaquín Pérez Becerra; impiden que el Cónsul sueco, y los diputados del PSUV y del PCV, se comuniquen con éste y sin mirar o exigir las “pruebas” que se requieren para detener a un ciudadano Pérez Becerra es “entregado” al gobierno más criminal de América Latina y del mundo.

2. Joaquín Pérez Becerra es entregado al gobierno colombiano, a las prisas, subrepticiamente, sin más, como se entrega un niño a unos malhechores. No fue deportado porque para eso se requeriría que éste hubiese realizado una infracción calificada en las leyes venezolanas, cosa que no ocurrió. No fue extraditado porque los procedimientos penales son prolongados en el tiempo y exige que Colombia entregue “pruebas” contundentes de los delitos por los cuales se le acusa y que, además, esos hechos califiquen como delitos en Venezuela. Tampoco se cumplió el deber de exigir las garantías procesales que la norma interna e internacional determina. El gobierno nacional actuó como actuó el puntofijismo en su peor época.

3. Mientras, Santos, el mismo que agredió militarmente al territorio ecuatoriano y tiene a Walid Makled retenido en Colombia, malhechor narcotraficante al que altos personeros gubernamentales dieron prebendas para manejar una importante infraestructura portuaria y aeroportuaria en Venezuela, se permite EXIGIR a Venezuela que a éste se le den garantías de respeto a su vida, a sus derechos humanos.

4. Chávez aparece cuestionado por los sectores revolucionarios y está en la “mira” de los sectores reaccionarios del mundo.

5. Santos no va a extraditar a Makled, prontamente, como lo cree Nicolás Maduro. Eso se verá, si es que lo hace, en unos seis meses o más. La llave Santos-Makled pone en jaque la credibilidad del gobierno venezolano.


6. El Gobierno deja postradas en su credibilidad a las instituciones del Estado, que no actúan autónomamente. Por ejemplo, cómo explicar que la Defensoría del Pueblo no se haya activado. Cada quien que asuma sus competencias o que renuncien. Tampoco se pueden abordar los asuntos de Estado como lo hacen los adolescentes, por purita emoción: “ese si porque es mi pana”.

7. Es necesario que se entienda de una vez, por todas, la diferencia entre deportación y extradición. Se deporta a un ciudadano cuando éste ha infringido nuestra normativa interna. Se extradita cuando un Estado solicita y comprueba, de acuerdo a los procedimientos jurídicos penales, que el ciudadano solicitado ha cometido delitos que en la legislación del país requerido califica también como un delito.

8. Es por esa razón que decimos que Joaquín, el justo, no pudo ser deportado, menos extraditado. Fue “entregado”, simplemente, como se entrego a Jesús.

9. Chávez debe rectificar. Aplicarse, el mismito, las tres erres pues. Pensamos que deben haber buenas relaciones con Colombia, pero la calidad de las relaciones diplomáticas no están reñidas con la inteligencia, con el respeto a las instituciones venezolanas, con el olfato revolucionario. ¡Estar mosca, pues¡